Disñador gráfico

Marianella Morrison

la historia

Tener pasión ha sido el motor de Marianella Morrison. Esta destacada diseñadora gráfica venezolana se distingue no solo por diseñar papelería para cualquier tipo de celebración, sino por impulsar la personalización y por materializar su creatividad a niveles insospechados al intervenir productos y espacios.

Su lema es «no es lo que regalas, sino cómo lo regalas» y vaya que todos los días lo honra. Para ella, la personalización es indispensable. Innovó el mercado venezolano al ofrecer etiquetas personalizadas para ayudar a las personas a identificar sus distintos productos, así como por diseñar un concepto único en materia de papelería concerniente a eventos, en especial primeras comuniones y bautizos.

El ímpetu de la Morrison, como algunos la llaman, solo pocos lo tienen. Ella actúa con determinación y no descansa hasta obtener lo que quiere. Sorprende el nivel de detalle de sus trabajos y justo ha sido ese perfeccionismo el que le ha hecho destacarse como diseñadora gráfica, no solo en Venezuela sino en otros países como Estados Unidos.

Caraqueña, de raíces alemanas, desde muy pequeña se inclinó hacia el arte. A los siete años de edad dibujaba letras en sus cuadernos y agendas, lo cual representa sus inicios en el lettering, el arte de dibujar letras. Sus pinturas, por otra parte, fueron merecedoras de varios premios de concursos escolares, organizados por museos capitalinos.

Además de atesorar colecciones de marcadores, las cámaras fotográficas han sido instrumentos que han acompañado a Marianella desde muy joven. A los 17 años de edad, recibió como regalo su primera cámara profesional y nunca ha abandonado el lente para inmortalizar momentos.

Como diseñadora gráfica egresó del Instituto de Diseño de Caracas en el año 2000. Fue la mejor carrera que pudo escoger. Lo hizo por vocación y por convicción. En ella ha volcado toda su imaginación, su creatividad y su visión. Allí encontró los conocimientos y las técnicas necesarias para encauzar sus inclinaciones artísticas, así como sus talentos innatos.

Durante sus estudios, creó el logo que hasta el sol de hoy la identifica y cuyo elemento central es una abeja. Este logo está inspirado en las palabras que utilizaba la abuela de Marianella para describirla. Ella decía que era igual que estos insectos, muy trabajadora y organizada. Cree en un equipo de trabajo y piensa que todo el mundo es indispensable en su puesto. Sin duda, Marianella en cada persona de su equipo deja una huella de excelencia. Y como las abejas es alguien muy dulce, si bien era –y sigue siendo– de carácter fuerte.

Marianella desarrolló su tesis en torno a lo que sería después uno de los trabajos más trascendentales de su vida: ser la directora creativa de Fresh Fish, uno de los negocios culinarios más innovadores que ha tenido la Venezuela moderna. Creó el logo de esta compañía, el cual se ha mantenido intacto desde que se fundó el primer local, en el año 1999. Y justo fue allí, en los inicios de Fresh Fish, que esta diseñadora comprendió el poder de la imagen gráfica y se volcó por completo a desarrollarla. Marianella ha sido la autora por completo de la imagen absoluta de Fresh Fish. Entendió que por medio de la fotografía podía comunicar y transmitir la marca, por lo cual se dedicó a capturar imágenes de los platos de los menús de Fresh Fish, convirtiéndose en la única fotografo de la marca, Así como la experiencia visual hasta el día de hoy.

Como amante de las tipografías, su interés por el trabajo artístico la ha impulsado a desarrollar distintas técnicas y métodos que logren satisfacer su espíritu creativo. Aprendió a pintar con acuarela y se perfeccionó en el lettering, grandes pasiones gracias a las cuales consigue centrarse y liberarse de las cargas laborales que pudiese tener. Incluso, hoy día, y por solicitud de su clientela, dicta talleres de lettering y cada vez son más los interesados en aprender esta técnica.

Es que si hay algo que Marianella hace es trabajar e innovar, no solo en su marca personal como diseñadora gráfica, sino también como directora creativa de Fresh Fish. En ambos sitios, motiva e impulsa a ser mejores personas a los que tiene alrededor. A sus clientes, los complace; mientras que a los miembros del equipo que dirige, los hace sentir como una parte muy importante del negocio.

Disciplinada como pocos, Marianella es una persona que se muestra auténtica y muy involucrada con su entorno. Sus valores no negociables son la constancia y la honestidad, los cuales heredó de su familia y se reforzaron en las instituciones en donde recibió su educación inicial y secundaria, el colegio Cristo Rey de Altamira, en Caracas, y más adelante en el College International de Cannes, en donde estudió francés y varias materias vinculadas con el diseño gráfico.

Anualmente
asiste a NYC al National Stationery Show -NY actualizando la pasión por el mundo de la tipografia, Lettering y la papelería; en donde toma cursos como Parsons, Becky

Quien conoce a Marianella Morrison sabe que su presencia es magnética. Marca tendencias no solo por su estilo de diseñar, sino también de vestir. Oírla hablar de sus pasiones inspira. Tiene el don de la palabra y eso hace que hable con soltura y con autoridad sobre todo lo que sabe. Y si hay algo que ella conoce bien es de diseño gráfico, de personalización y de Fresh Fish. Sin duda, no hay reto que ella no pueda diseñar, no hay nada que ella no pueda personalizar. Allí radica su éxito.

New York City

Anualmente asiste al National Stationery Show actualizando la pasión por el mundo dela tipografia, el Lettering y la papelería. Realizando sus cursos internos en NYC: Parsons, Engraver Co., Becky Park y otros.







Por María Teresa Curcio

Papiros de Amor

IG: @papirosdeamor

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